
Take over the duties of a border guard inspector in a communist country of the 80's. Smuggling, corruption and forgery are the order of the day here. Be vigilant and earn the respect of your superiors.
Most likely between $14.5M and $41.1M. On 8 games checked against developer-reported sales, our median error is 11%. How we estimate →
| Store | Price | Score | Revenue · chart |
|---|---|---|---|
| Steam | $29.99 | 95% | approximately $24.2M |
| PlayStation | $29.99 | 86% | — |
Matched by title. Prices and chart positions are each store's US storefront; Epic charts worldwide. * critic score.
Reviews
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Reviews
无任何成长要素,准确说获得的金钱与游戏主要玩法无关,就会很容易枯燥。
Very fun (as long as your computer can handle it...) and while can get boring, you name me a game that doesn't get boring after 3 hours of playing. Exactly. Then you go back to it later. Boredom passes. It's one of the best games I have played.
Взял взятку у чёрного наркоторговца потом его оштрафовал, посадил и отпиздил что-бы жизнь мёдом не казалось, затем отдал в рабство на каменоломню и после месяца работ приехал и застрелил его, затем начал истреблять его семью
Decent game. I like denying people from entering my lovely country. Unfortunately my mate Mr Munns got a bit too political during his playthrough and is now sat in HMP awaiting his release (won't be until 2065). He did some atrocious acts to a man and his truck of cows but we no longer speak about this. True patriot and he loved his country but I fear for his fellow inmates as our Munns can be aggressive at night.
Artotska estaria orgulloso
美式截停,飞天大焯
刚发布的时候还只有剧情模式,目前来看有了很多改善也有了无限模式,总体还是比较好玩的,但驾驶手感实在是太答辩了,那小车轮胎像抹了肥皂一样一拐弯就撞树…… 另外破案剧情实在是难评,又是问话又是寻找痕迹半天,结果到储藏室里凶手的密信就掉在地上还很敞亮的署名了……
Amazing in terms of the campaign mods and overall gameplay but it would be better if there was a multiplayer option where there would be 2 or more border patrol officers that works togather, it would also be good if the game developers made a new mod that could be added to the game where you can become a modern Border officer with extra things to do, the game is based on the 90s but some players want that type of realisim into modern style, its just an a review but overall its a thumbs up to give it a shot!
Что я узнал из этой игры: -1.что Полицка быдло) -2.на пост постоянно нападают Оружники 3.Максимов акмадуро) А если серьезно,очень увлекательная игра.напоминает героев меча и магии.что ещё ход и все,а сам продолжаешь играть.только здесь не ход,а день) Симпатичная графика.геймплей разнообразный.проверяешь документы,ищешь контрабанду,отбивает атаки на пост,прокачиваешь пост,поездки на авто и выполнение миссий.есть неплохой сюжет Рекомендую игру Затянула на 50 часов и ещё продолжаю работать."Вставайте,вас ждёт ещё один прекрасный день в Акаристане")
[h1]Cuarenta juegos al año y este es el BUENO[/h1] PlayWay publica entre cuarenta y cincuenta juegos al año. Simuladores de granjero, de fontanero, de minero, de camionero, de lo que haga falta; el catálogo completo es una lista interminable de títulos que existen principalmente para que alguien los ponga en directo un martes por la tarde y la gente los vea con la misma energía con que ve a alguien doblar toallas. No es un insulto —es un modelo de negocio perfectamente legítimo— pero cuando vi que Contraband Police salía bajo ese paraguas, asumí lo que asumes: un loop de veinte minutos estirado hasta las diez horas, sin historia, sin desarrollo, sin nada que no pudieras ver en el tráiler. Iba bastante desencaminado. Crazy Rocks Studios te pone en la piel de un guardia fronterizo en Acaristán, república popular ficticia de 1981, y lo primero que el juego hace bien es tomárselo en serio. No como Papers, Please —que usaba el mismo puesto de control como motor de angustia moral y opresión sistémica—, sino de otra manera, más concreta y más física: aquí bajas del coche, rodeas el vehículo detenido, golpeas los bajos con una barra para escuchar si suenan huecos, comparas el número de bastidor con el permiso, buscas la firma en el ángulo correcto. Al principio el flujo es hipnótico de la misma forma que lo es cualquier trabajo de procedimiento bien representado —la misma razón por la que la gente ve vídeos de alguien ordenando cables o cortando madera— pero el juego no se conforma con eso, y es justo ahí donde te pilla desprevenido. Porque hay historia. Una historia con ramificaciones, con personajes que regresan, con decisiones que tienen consecuencia real y que van construyendo algo más amplio que el puesto de control. Los rebeldes del Puño de Sangre, la corrupción institucional, los sobornos que puedes aceptar o rechazar con consecuencias distintas según el momento. Nada de esto tiene la ambición narrativa de un RPG de primer nivel, pero todo está integrado con una coherencia que no esperabas de un juego que podría haberse quedado tranquilamente en el loop de revisión de vehículos. El desarrollo te va añadiendo capas con un ritmo sensato: primero aprendes a revisar documentos, luego a inspeccionar carrocerías, después a perseguir fugitivos, más adelante a gestionar el puesto con sus recursos y su personal. Cada pieza nueva aparece cuando ya dominas la anterior, lo cual es diseño de tutorial sin tutoriales, que es la mejor clase de tutorial. La ambientación hace el resto. Crazy Rocks tiene pocos recursos pero los gasta bien: el entorno rural de Europa del Este comunista, los cielos encapotados, la arquitectura de hormigón descascarillado, la iluminación plana y fría que recuerda inevitablemente al STALKER —no en calidad técnica sino en espíritu, en esa sensación de que el mundo existe con independencia de ti y no necesita tu aprobación para funcionar. Las carreteras secundarias que rodean el puesto tienen una soledad específica, casi geográfica, que pocos juegos de esta escala presupuestaria consiguen. Cuando te mandan a una misión fuera del puesto y conduces por esos caminos en silencio, hay algo ahí que no es exactamente tensión pero tampoco es comodidad. Es atmósfera, construida con cuatro elementos y mucha convicción. Lo tosco aparece, claro. La conducción es funcional en el mejor de los casos y torpe en el peor: los vehículos responden con esa inercia peculiar de los juegos de simulación polacos que parece deliberada pero probablemente no lo es del todo. Hay bugs menores —algún objeto que desaparece, alguna física que a veces se toma el día libre— y los tiroteos, que existen y son parte del juego, tienen la solidez de un shooter de 2009. No arruinan nada porque el juego tampoco se vende como shooter, pero cuando aparecen como parte de una misión, la distancia entre la ambición narrativa del momento y la ejecución mecánica se hace visible. Los ataques de bandidos en carretera, que al principio añaden tensión, acaban siendo interrupciones que llegan siempre en el peor momento posible —como si el juego supiera exactamente cuándo estás disfrutando del paisaje. Nada de esto borra lo que Contraband Police hace bien, que es bastante más de lo que tenía ninguna obligación de hacer. Es un juego que podría haber sido un producto desechable dentro del catálogo de su editor y eligió tener criterio, estructura y algo parecido a un alma. El puesto de control de Acaristán es uno de los sitios más gratos en los que he pasado el rato últimamente, y eso con un juego que en otro contexto habría ignorado completamente. Veinte euros. Que el sello te engañe, no el juego.